Las hileras de 108 cuentas aparecen en distintas tradiciones de meditación. Las explicaciones simbólicas varían; por eso es más honesto hablar de una estructura tradicional que atribuirle un único significado universal.
Una estructura para la atención.
Durante una práctica, cada cuenta puede marcar una palabra, una repetición o una respiración natural. El objeto ayuda a recordar el lugar, pero no decide qué significa la práctica para ti.
No tienes que terminar la hilera.
Empieza con unas pocas cuentas. Si el número se convierte en otra tarea, déjalo a un lado. Una práctica pequeña y posible es mejor comienzo que un número impresionante.
Para seguir leyendo: Cuentas de oración, Museo Rubin de Arte del Himalaya.
Prueba el ritual de un minuto →